INSTITUTO DE LITERATURA INFANTIL "PIS@DIABLITOS"

Sunday, July 30, 2006

LAS AVENTURAS DE KIARA

LAS AVENTURAS DE KIARA

Inolvidable encuentro y presentación

en San Miguel (Cajamarca)

Víctor Hugo Alvitez Moncada

La flamante Casa de la Cultura de la provincia de San Miguel en Cajamarca, presidida por el Prof. Tirso Linares Pérez, y el Instituto de Literatura Infantil Pis@diablitos bajo nuestra conducción, nos encontramos y realizamos la ceremonia de presentación del libro de cuentos: Las Aventuras de Kiara, de la niña sanmiguelina Kiara Alvítez Linares de 11 años de edad, aquel inolvidable día del 7 de julio, luego de las celebraciones del “Día del Maestro”. Recuérdese que dicha obra también tuvo un espacio especial en la Biblioteca Municipal “Cesar Vallejo” de Chimbote, cuando el 28 de febrero del pte. por primera vez aparecieron las páginas a colores garabateadas e ilustradas por una infante con atractiva carátula multicolor presentada por el artista plástico porteño Héctor Chinchayán, en un acto cultural novedoso, orientado y ofrecido a la niñez, donde muchos en compañía de sus padres y/o abuelitos, confundidos en una “fiesta infantil” con torta, piñata, globos, gorritos, chupetines, canchita; etc., y conducida por una encantadora animadora infantil de nombre “Carmencita”; deleitaron, apreciaron y gozaron las travesuras de Kiara a través de la lectura de sus jocosos relatos ambientados mayormente en su tierra natal y donde la infancia e inocencia nos hicieron retroceder al tiempo, reencontrándonos con nosotros mismos.

Aquella inolvidable noche infantil de Chimbote, la pequeña autora relucía contenta en compañía de sus padres, profesores Nora Linares Gálvez y Mario Alvitez Moncada y otros familiares. El ambiente porteño se tiño de alegría y serpentinas de felicidad, al saber que una niña era protagonista de un nuevo “juguete” literario y aventuras de inquietud impar: un libro Iniciada la ceremonia, Kiara. Con su coronita emulando a alguno de sus admirados personajes, enfrentaba por vez primera la legítima emoción y reacción que cualquiera de nosotros puede sentir al exponer y presentar su creatividad hecha realidad; sueño iluso que se guarda en lo más profundo del ser y el corazón.

El profesor Ricardo Cotrina, de la Universidad Nacional del Santa, prologuista de la obra, fue el encargado de echarle agua bendita al breve trabajo y nuevamente comentarlo ante el nutrido público asistente con discurso halagador y esperanzador; continuaron los comentarios hasta escuchar la voz de la flamante “escritora”, bien recibida entre la sonrisa y aplauso del auditorio. Al finalizar no faltaron las felicitaciones, dedicatorias, autógrafos y fotos para el recuerdo; más la voz declamatoria del amigo profesor Roberto Díaz Valencia, representándonos a todos nosotros en actitud netamente infantil departiendo los juegos de la mano de Carmencito.

Aquella vez departió la aparición de Las aventuras de Kiara, otro importante libro y autor de temas para niños como es Ernesto Antonio Cedrón León, colega de inquietudes literarias y paisano nuestro de Contumazá, quien entregó: Cuentos de mi infancia, en la voz de su presentador Dr. Gonzalo Pantigoso, ambos maestros también de la Universidad Nacional del Santa.

Ese acontecimiento nos permitió virar al lar de origen de Kiara y nuestro nacimiento, donde en dos jornadas inolvidables entregamos el libro a nuestra tierra de San Miguel. En horas de la tarde el antiguo patio de la Ex Pre Vocacional de Varones N° 73, hoy I.E. 82736 “Manuel Sánchez Díaz” fue testigo de ese “recreo” del alma, volviéndonos las fuerzas y alegrías a compartir con los nuevos inquilinos, tanto estudiantes como maestros, a la que se dieron cita las compañeritas y amigas de Kiara de la vecina I.E. 82737 “María Auristela Sánchez Quiroz” o vieja Ex Pre Vocacional de Mujeres N° 74, atiborrando y atentos alrededor de sus tribunas.

Con satisfacción debemos agradecer a las autoridades educativas presentes y encabezando la acción cultural. Profesores, alumnos y público en general, fueron motivados y convocados en el trayecto por el maestro del mimo y la declamación, actor teatral reconocido, amigo y compañero de jornadas culturales prof. Jorge Álvarez Bocanegra, director del Elenco Teatral “Kareta” de la Universidad Nacional del Santa y promotor del INC-Chimbote, quien vestido idealmente de polo a rayas y pantalón rojo mameluco, cara blanca pintarrajeada y guantes del mismo color, iba llamando a su paso al público atento y entusiasta que no se decepcionó jamás al aplaudir sus sanas acciones y juegos de niño en mimo. Todo esto en el intervalo de la ceremonia donde el señor director de la I.E. anfitriona, Elmer Cueva Figueroa, regaló su amistad y abrió de par en par las puertas e instalaciones en elocuente discurso de saludo y bienvenida a todos los presentes, luego el prof. Antonio Paredes Vásquez, Vicepresidente de la Casa de la Cultura daría un elegante saludo, para continuar fortaleciendo la cultura sanmiguelina; el Prof. Carlos Enrique Cueva Hernández, tuvo a su cargo la presentación, comentario acertado y alentador a la obra de Kiara. La autora, entre la mirada y admiración de sus compañeros de estudio y amigos, leyó dos de sus hermosos cuentos. Merece especial reconocimiento la dirección de la UGEL-San Miguel por la emisión de una resolución de felicitación entregada, aliciente para cualquier creador más aun tratándose del trabajo inicial de una niña.

Por la noche, el auditorio de la Municipalidad Provincial de San Miguel, se vio copado y, conducida la mesa de honor por su Alcalde señor Juan Quiroz Alcántara, se dio inicio a la nueva jornada, con otro segmento de la sociedad, es decir nuevamente maestros, padres de familia y muchos paisanos. Nuevamente Carlos Cueva Hernández, enfocó acertadamente los contenidos y orientaciones del libro; pronto apareció Hugo Pérez Quiroz acompañado del padre de Kiara para regalarnos en guitarras y voces profundas, ese otro himno sanmiguelino “Jarro Verde” bella e inmortal canción, matizando música del repertorio latinoamericano de Luis Sánchez Castro.

Wednesday, July 12, 2006

PRESENTACIÒN "LAS AVENTURAS DE KIARA"

Presentación Libro de Cuentos
LAS AVENTURAS DE KIARA
De: Kiara Alvitez Linares


Carlos Cueva Hernández


Sr. Elmer Cueva Figueroa, Director I.E. “Manuel Sánchez Díaz”
Sr. Jorge Álvarez Bocanegra, representante del Instituto Nacional de Cultura – Chimbote.
Sr. Víctor Hugo Alvítez M., Director del Instituto de Literatura Infantil
Pis@diablitos.
Señores profesores y padres de familia.
Niña Kiara Alvitez Linares.
Alumnos y público presente.


La literatura infantil engloba diferente géneros literarios como: la biografía, la poesía, la ficción y otras manifestaciones literarias como fábulas, adivinanzas, leyendas, cuentos, entre otros.

En la Edad Media y el Renacimiento eran pocos los niños que tenían acceso a los libros y la lectura porque en ese tiempo leer era un privilegio. La cultura se hallaba recluida en palacios y monasterios y, los pocos libros a los que se tenía acceso estaban marcados por un gran didactismo que pretendía inculcar buenas costumbres y creencias religiosas, es de suponer que en esta época los niños oirían con gusto poesías, cuentos que no estaban en principio pensados para el público infantil.

La intensa actividad del S. XVIII benefició también al niño ya que a partir de este momento y gracias al pensador francés Juan Jacobo Rosseau, se dejó bien claro en su obra “EL EMILIO” que la mente de un niño no es como la de un adulto en miniatura, sino debe ser considerada según las características propias de su edad.

Los filósofos y pensadores de la época comenzaron a considerar que el niño necesitaba su propia literatura, por supuesto con fines didácticos. A comienzos del S. XIX el Romanticismo y su exaltación del individuo favorecieron el auge de la fantasía.

En 1812, Jacob Wilhelm Grima escribieron sus cuentos en los que aparecen personajes que se harían famosos en todo el mundo, recordemos a Pulgarcito, Barba Azul, Blanca Nieves, La Cenicienta y Caperucita Roja.

La obvia respuesta de los niños a mitos y cuentos de hadas hizo suponer que sus mentes poseían una ilimitada capacidad de imaginación y que podían pasar sin ninguna dificultad de la realidad a la fantasía.

Hacia el S. XX la literatura infantil adquirió su autonomía. La psicología del niño, sus intereses y sus vivencias, son tenidas en cuenta.

Sabemos muy bien que una de las características de os niños es la fantasía, KIARA ALVÍTEZ LINARES en sus cuentos “LAS AVENTURAS DE KIARA” muestra al lector unos encantadores cuentos donde notamos su habilidad para plasmar en este libro sus fantasías unidas al entorno natural, familiar y social para involucrarlo en la moraleja.

En el cuento EL PÁJARO Y LA MANZANA, expresa su contacto con la rica naturaleza de San Miguel en flora y fauna, entremezclando la fantasía con la vida cotidiana; las aves, los árboles, los hombres, los frutos, invitándonos a compartirlo todo, invitándonos a la solidaridad.

En el cuento KIARA LA SOÑADORA, resalta la enorme fantasía que envuelve su mente identificándose ser la muñeca americana, rubia ojos celestes, bien vestida, etc. Muñeca que es el deseo de muchas niñas de su edad, pero como celebrará sus cumpleaños solo tenían que estar presentes sus personajes de su mundo fantástico, poniendo de manifiesto la trilogía : fantasía-realidad-comprensión.

En SARA LA TORTERA, pone de manifiesto su entorno familiar, la tía Sarita que todos conocemos, describiéndola por todas sus buenas y bellas cualidades, porqué no publicitarla también.

En el cuento LAS AMIGAS BETSY Y KIARA, plasma una vez más su entorno familiar y amical, un ambiente de sus aprendizajes intergeneracionales al aprender jugando, teniendo presente el sentimiento de amistad con Betsy.

En el cuento KIARA Y SU FAMILIA, nuevamente encontramos el entorno familiar feliz, ubicando el concepto de familia, sobre todo la importancia de ésta para ella.

En el cuento EL GATO Y SARA, nos entretiene con este relato en el que nos transporta a nuestra fiesta patronal y a sus bailes en la plaza de armas; entremezclando la realidad con la fantasía en sus personajes, recordándonos una costumbre en nuestro San Miguel un poco menos practicada en la actualidad.

Finalmente en su relatos, LA NATURALEZA, EL CAMPO Y LAS FLORES, manifiesta una vez más el contacto con la naturaleza, invitándonos a cuidar de ella.

LAS AVENTURAS DE KIARA, nos transporta en su conjunto a esta etapa de la vida que es tan bonita: la niñez, donde nuestros sueños y fantasías se hacen realidad.


San Miguel (Cajamarca), 7 de julio del 2006.

Discurso del Prof. Carlos Cueva Hernández, leído en el patio de la I.E 82736 “Manuel Sánchez Díaz”, con presencia de alumnos de educación primaria de dicha institución e I.E. “María Auristela Sánchez Quiroz”, acompañados de profesores y público presente. El mismo fue leído en horas de la noche en el auditorio de la Municipalidad Provincial de San Miguel para un buen público adulto; el día viernes 7 de julio, en la provincia de San Miguel, departamento de Cajamarca.; acto cultural organizado por la Casa de la Cultura de esa bella ciudad y el Instituto de Literatura Infantil Pis@diablitos, animado de la presencia del actor profesional Jorge Álvarez Bocanegra, acompañado de los escritores de Chimbote: Leonidas Delgado León quien presentó su libro de relatos ESPINA DE PITAHAYA, Víctor Raúl Plasencia y Percy Robles Guibovich. Además de la presencia de destacados músicos sanmiguelinos.

Tuesday, July 11, 2006

LITERATURA POPULAR

TALLER

Literatura popular, y ficción en la escuela

Expositor: Ricardo Azevedo (Brasil)
Fechas: Lunes 17 miércoles 19 y jueves 20 de julio.
Horario: 18:30 a las 21:30 horas
Vacantes Limitadas
Organizan: Doy la palabra a mis historias: II Encuentro internacional de Literatura Infantil Juvenil y el Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar


Alcance
Se abordarán cuestiones relacionadas a la forma en que la literatura es presentada en la escuela y la formación de lectores.

Temario:
Þ Por qué y para qué leer y escribir: características esenciales de la literatura.
Þ El uso de la literatura popular en el salón de clase y su importancia en un contexto profundamente marcado por la cultura popular.
Þ Las implicaciones del uso de la literatura en la escuela.
Þ Reflexiones criticas acerca de las denominaciones: libros didácticos, libros para didácticos, libros de literatura.
Þ Análisis critico sobre la división del público lector en categorías como: infantil, juvenil, adulta.
Þ Algunas cuestiones éticas relacionadas a la literatura.

Dirigido a:
Docentes, estudiantes de educación, bibliotecarios, animadores de lectura, estudiantes de literatura, literatos y escritores.

INVERSION
Estudiantes y jubilados : 100 nuevos soles
Publico en General : 120 nuevos soles

Pre - Inscripciones antes del 10 de julio:
Estudiantes y jubilados : 80 nuevos soles
Publico en General : 100 nuevos soles


RICARDO AZEVEDO

Doctor en Letras por la Universidad de Sao Paulo (Brasil), Ricardo Azevedo es escritor, diseñador gráfico y reconocido investigador de la cultura popular. Su creación literaria abarca más de 100 libros publicados en el área de la literatura infantil juvenil. Coordina en Brasil diferentes proyectos nacionales de animación a la lectura. Mayor información sobre el expositor
www.ricardoazevedo.com.br




INFORMES E INSCRIPCIONES


Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar
Av. Benavides 3074 – (Ovalo de Higuereta) Miraflores
Telf. 2161029 - Mail:
celacp@wayna.rcp.net.pe
Depósitos : Cta. Cte. Interbank: 046-2393848768
y enviar por mail el numero de operación
celacp@wayna.rcp.net.pe indicando su nombre completo y teléfono

Saturday, July 01, 2006

LITERATURA INFANTIL ANCASHINA


LITERATURA INFANTIL

Panorama referencial de la literatura infantil ancashina
Ricardo Ayllón(*)

I

Junto a otras especies narrativas, el cuento y la novela infantil escritos en Ancash son relativamente jóvenes. Dentro del proceso que los ha llevado a su actual situación de despegue y desarrollo, jugaron un rol inicial e importante los escritores Rosa Cerna Guardia y Teófilo Maguiña Cueva, quienes desde la década del sesenta del pasado siglo entregaron trabajos orientados específicamente a los niños, comprendiendo la necesidad de un impulso distintivo de la literatura infantil.El caso de Cerna Guardia es singular, puesto que desde un primer momento ofreció narrativa de primera calidad, cuyos principales elementos –una ternura casi innata y la profundidad en sus mensajes no obstante la sencillez en el discurso– la llevaron a ser reconocida en certámenes nacionales e internacionales, como el Premio Nacional Juan Volatín concedido a su novela Los días de Carbón, en 1965; y el primer puesto en el Concurso Internacional YBBY de Chile a su cuento La niña de las trenzas azules, en 1968.Más adelante, se publicaron libros importantes como los de Francisco Gonzáles y Óscar Colchado Lucio. La producción del primero es categórica por su plasticidad en la elección de las especies narrativas, con lo cual parece sentirse cómodo, permitiéndole ofrecer lo mejor de un discurso narrativo infantil en híbridos como la estampa (Estampas de mi madre) y el relato (Vida de perros).Por su parte, Colchado Lucio ingresó con la fuerza arrolladora de un trabajo que se desarrolló tempranamente durante su estancia en Chimbote en la década del setenta, cuando publicaba sus primeros cuentos en la revista Alborada, del Grupo Literario Isla Blanca. En uno de sus primeros libros –el conjunto Del mar a la ciudad (1981)– ya Colchado desarrollaba un discurso dirigido al público infantil, con una reconocible carga social en el mensaje. Pero fue la novela Cholito en los Andes mágicos (1985) la que lo catapultó como un narrador que sintoniza plenamente con los gustos de los niños; siendo importante la propuesta integradora del serial conformado por sus “Cholitos”, el cual se complementa con los títulos Cholito en la ciudad del Río Hablador (costa) y Cholito en la maravillosa Amazonía (selva).Sobre esta base, quizá lo más importante y abarcador hasta el momento en narrativa infantil ancashina sea lo ofrecido por Cerna Guardia y Colchado Lucio. Sin embargo, no se debe perder de vista el importante trabajo (individual y colectivo) que registra el interior de la región.

II

Chimbote representa un obligado punto de referencia si se toma como preámbulo la labor del Grupo Isla Blanca desde la década del setenta, pues fue significativa su intención de periodización de publicaciones colectivas como Alboradita y Cholito. Sin embargo, individualmente, sus integrantes aún no concretan muestras apreciables, y quizá solo se constituyan en buenas intenciones trabajos como El anciano y la serpiente de Félix Ruiz Suárez o Los sueños del zorro Ventolín y la gaviota Golondrona de Víctor Raúl Plasencia. En todo caso, algunos de los mejores cuentos infantiles de los miembros de Isla Blanca se encuentran incluidos en libros de cuentos de temas diversos. Los indicios más reconocibles de narrativa infantil en el interior de Chimbote están incluidos tal vez en los libros de Marco Merry. Gran parte de sus títulos contienen cuentos infantiles y juveniles. Sus dos producciones más recientes, Todo por amor… y El último galán de la noche, publicados durante la última década, han sintonizado masivamente con la lectoría escolar a través del trabajo difusor del sello que los ha editado, Río Santa. El ejercicio ficcional de Marco Merry ofrece retratos cotidianos mediante personajes que pintan de cuerpo entero la heterogénea personalidad de Chimbote, brindando referentes anecdóticos que se recargan de una refinada ironía, mejor asimilables con algunos mensajes (o moralejas) de corte humano y social.Recientemente, Dante Lecca entregó Aventuras de Luchito en el puerto, el cual, en palabras de Óscar Colchado, sirve para que, a través de las incidencias del protagonista, el pequeño lector chimbotano pueda encontrarse con “los diversos problemas que aquejan a la ciudad” y mostrar “aspectos de la vida cotidiana de los hombres del puerto”. Así es, la importancia de este libro reside en que efectúa un repaso minucioso a ciertos elementos de la problemática social, pero a la vez una salida a la necesidad de identidad local en un pueblo tan heterogéneo culturalmente como el de Chimbote. Este último punto constituye también una cuestión urgente para Jaime Guzmán Aranda, quien desde sus recopilaciones narrativas (Sobre las olas y Los juglares de Chimbote), que reúnen algunos cuentos infantiles, trasluce su aspiración por hacer de la realidad chimbotana un ente identificable en el panorama nacional. Dentro del ámbito del puerto, cabe destacar además la flamante aparición de Cuentos de mi infancia, de Ernesto Cedrón León, quien emprende un encuentro con las historias, los paisajes y el colorido que le llegan desde la memoria de la infancia, recreados con lenguaje y estilo sencillos. Finalmente, en este lado del departamento y dueños de una prosa llana pero reconocible, están los profesores César Oliden Alegre, en Casma, con opúsculos narrativos brevísimos pero altamente didácticos, y Teófilo Villacorta Cahuide, en Huarmey, quien en sus dos libros de cuentos (Aventuras en marea caliente y De color rojo) ha incluido relatos infantiles donde el signo de las faenas pesqueras juega un rol preponderante en los contenidos temáticos.

III

Colectivamente, los escritores del Ande ancashino han visto acogida su producción por el accionar de la Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ), cuyo ente representativo en el Callejón de Huaylas, desde hace diez años, difunde esta especie narrativa a través de la revista Creadores o de actividades regionales de promoción, como congresos de escritores. Sin embargo, cabe destacar la labor individual de narradores como María Ames Márquez (Huarás), Román Obregón Figueroa (Caraz), Maurilio Mejía Moreno (Aija), Domingo de Guzmán Huamán (Huarás), Rómulo Pajuelo Prieto (Caraz) y Áureo Sotelo Huerta (Aija) entre otros; algunos de ellos con libros específicos para niños (como Poesías y cuentos para niños de Ames Márquez, Mataperros. Aromas de la infancia de Pajuelo Prieto y El niño Montaña de Sotelo), y otros con relatos infantiles diseminados en libros de cuentos de índole diversa y en revistas especializadas.Entre los escritores señalados, Ames Márquez manifiesta una entrega personal por esta literatura. Su trabajo es breve y sin embargo dejar entrever –pese a su sencillez– dedicación exclusiva y espontaneidad, lo cual produce gran naturalidad en su expresión. Por su parte, Pajuelo Prieto se ha servido casi siempre de lo testimonial para erigir su narrativa. El libro referido no es la excepción. En este caso, la libertad ofrecida por la remembranza le otorga un cariz de holgura a su prosa, en la cual se complementan perfectamente lo anecdótico y festivo. Áureo Sotelo, en cambio, va detrás de un discurso que pretende la moraleja, su expresión trasunta una voz que generalmente trata de guiar al pequeño lector hacia un mensaje ético; sin desdeñar, obviamente, la presencia de una fuerte presencia de la naturaleza, tal como se percibe en su libro El niño Montaña, donde la presencia de lo bucólico juega un rol predominante en la creación de la atmósfera.

IV

De otra parte, resulta oportuno destacar la labor de recopiladores y antologadores de esta especie narrativa: Lecturas peruanas. Ancash, de Óscar Colchado, constituye dentro de esta tarea un texto fundamental pues enmarca gran parte de la tradición oral y escrita de esta región, y no solo en prosa (cuentos y leyendas) sino también en verso (poemas y canciones); en suma, una muestra integradora, literaria y geográficamente. Este planteamiento de integración territorial es el que manifiesta también Casitas de cartón, importante compendio de cuentos infantiles editado el 2005 dentro de la colección Biblioteca Ancashina, de Ediciones Altazor.Dentro de este mismo proyecto compilatorio, aparecen los trabajos que reúne gran parte de la gama de la oralidad ancashina, basados en el interés por rescatar, recuperar y traducir la tradición andina quechua. En el Ande, destacan, dentro de una orientación infantil y juvenil beneficiada por el cuidado especializado y sistemático, los libros Madre tierra, padre sol. Patsamama, inti yaya del estudioso Francisco Carranza Romero, y Leyendas ancashinas de Marcos Yauri Montero, el cual reúne los conjuntos Ganchiscocha y Warakuy, trabajos que, según ha manifestado el propio novelista, se remontan a 1956, cuando era profesor del Colegio “La Libertad” de Huarás, donde contó con un grupo de estudiantes del colegio que lo apoyó en la labor de recolección. El mismo método es el empleado por la profesora Rosa Leythón Vera, quien en Chimbote entregó recientemente Leyendas de mar y arena, conjunto de textos originados por la rica variedad de relatos orales del litoral ancashino.Sobre la base de lo expuesto, cabe decir que el presente es un repaso referencial del trabajo de algunos de los exponentes de la narrativa infantil, tomando en cuenta la variedad y heterogeneidad de sus propuestas temáticas, estilísticas y técnicas; y distinguiendo el espacio representado a partir del universo recreado y el lenguaje propuesto; premisas bajo las cuales el pequeño lector se encontrará frente a una rica variedad expresiva y un imaginario diverso en el cual existe espacio no solo para la imaginación y la fantasía, sino también para las pautas ineludibles que originan su convivencia dentro de la realidad que habita.Obviamente, tales objetivos deben redundar en un sentimiento de identidad con los elementos que componen el paisaje, la historia y la idiosincrasia del medio ancashino, espacio geográfico que –por su rica variedad de climas y culturas– constituye un referente del gran anhelo de consolidación que es el Perú, territorio que fertiliza diariamente la expectativa de un país unificado y hermanado en la esperanza.

(*) Ricardo Ayllón (Chimbote, 1969). Es autor de los libros de poesía Almacén de Invierno (1996), Des/Nudos (1998) y A la sombra de todos los espejos (2003), de los conjuntos de relatos Monólogos para Leonardo (2001) y Baladas del ornitorrinco (2005), así como de las selecciones Navegar en la lluvia. Antología del cuento ancashino (2003) y Luna de juguete. Poesía infantil de Ancash (2005). Recientemente entregó el libro de entrevistas Solo el puerto lo sabe. Email: ornitorrinquito@hotmail.com

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LAS AVENTURAS DE KIARA

Kiara Alvítez Linares

LAS AVENTURAS DE KIARA

/ Cuentos

Pis@diablo Ediciones

Instituto de Literatura Infantil

“Pis@diablitos”

Director: Víctor Hugo Alvítez Moncada


Primera Edición, enero 2006

500 ejemplares

© Derechos reservados: Kiara Alvítez Linares

Jr. Pedro Novoa Rojas N° 367. San Miguel - Cajamarca

Teléf. (076) 557091. kiaraal@hotmail.com

© Instituto de Literatura Infantil “Pis@diablitos”

Jr. Constitución N° 101 – Progreso. Chimbote - Perú

Telef. (043) 468298. pisadiablo@yahoo.com

© Pis@diablo Ediciones

pIsadiablo100@hotmail.com

Ilustraciones: Carátula: TORELO

Interiores: Kiara Alvítez

Hecho el Depósito Legal Nro. 2006-0242

Printed in Perú / Hecho en el Perú


SUEÑOS DE CRISTAL Y VIENTO ANDINO

Ricardo Cotrina Cerdán(*)

Los relatos de Kiara constituyen una muestra significativa de un talento literario que no sólo evidencia una lógica discursiva, propia de una niñez ávida para la expresión de sus vivencias, sino también, una capacidad creativa para encontrarle oportunidades narrativas a la moraleja.

La inteligencia emocional de Kiara se ve signada por el dominio de una gramática intuitiva de la fábula y de los relatos orales. Su experiencia narrativa ha de encontrar, con la madurez literaria, una vía de realizaciones significativas para su personalidad como escritora.

Las aventuras de Kiara muestra al lector una actitud narrativa de encantadora imaginería infantil y un propósito definido para involucrarlo en la moraleja. Hecho que puede evidenciarse como una constante en sus relatos. Desde esta perspectiva, el relato El pájaro y la manzana no es más que un motivo para expresar su visión idiosincrásica de sus aprendizajes naturales de la realidad y una invitación a ejercer una conducta solidaria. En Kiara, la Soñadora, también se evidencia esta intención aleccionadora para promover una conducta de comprensión familiar; asimismo, en este relato, el lector podrá descubrir que Kiara también es una niña que sueña lo que la televisión y os medios masivos venden a la niñez: Ser americana. Pero ella tiene el valor para comprenderse y comprender a los demás. En Sara la tortera narra lo que conoce en detalle de Sara, se da cuenta que es buena y su moraleja adquiere una curiosa forma de consejo sano y, a la vez, publicitario, tal como es la vida en todos sus detalles. En Las amigas Betsy y Kiara muestra el ambiente de sus aprendizajes intergeneracionales y el sentimiento de amistad que descubre en la compañía de Betsy. En Kiara y su familia presenta a su familia pero de manera subyacente muestra su auto-concepto y autoestima. En este acto escritural descubre la importancia de la familia, por ello, habría de asumir su moraleja en forma de invitación “Amiguitos ven que Kiara tiene suerte, tiene mucha familia y esa es la suerte de Kiara”. Ella, aprende en este relato, a diferenciarse de sí misma y, en ese distanciamiento descubre que no está sola, que ha adquirido la destreza espiritual de significar y compartir el significado de familia. El que llegue a esta fuente de sueños, también diga ven. Y el que oiga estos relatos, diga ven; porque sólo el que se acerque como un niño (-a) descubrirá con gozo la bondad de sus palabras. Finalmente, en El Gato y Sara muestra que el gato se come como una alternativa para enfrentar el hambre. Estos y otros indicios revelan que la Aventura de Kiara se nutre de saberes culturales propios de su contexto social.

Kiara, es pues, una aventura, una aventura literaria. Desde ella, estas palabras son sólo sueños de cristal y viento andino.

Nuevo Chimbote, enero 2006

(*) Catedrático de la Universidad Nacional del Santa, poeta.



Para mis amigos y compañeritos

de mi querida Tierra de San Miguel (Cajamarca)

y de la I.E. “María Auristela Sánchez Quiroz”

A mis padres y hermanos

A mis tías: Sara, Elina y Zené.

A toda mi familia,

con mucho cariño.

Kiara

El pájaro y la manzana

Había una vez un pájaro que todos los días salía al bosque en busca de comida y vio que un árbol poseía una rica y jugosa manzana, el pájaro sentía mucha hambre y quería comer la apetitosa manzana. Pero otro pájaro más grande lo había visto primero a la fruta; el otro pájaro estaba jalando la manzana y empezaron a pelear; el pájaro grande le pegó al más chiquito.

La manzana estaba durmiendo y se despertó, vino otro pájaro y se llevó a la pobre manzana. El escándalo que hicieron los pájaros; dos minutos lo persiguieron, diez minutos después lo alcanzaron y le quitaron la manzana. Dos pájaros estaban discutiendo mientras el otro se aprovechó y se comió la dulce manzana.

Un pájaro que era policía lo metió preso, al calabozo por intruso y no compartir la manzana.

Por eso ustedes amiguitos compartan todo

y así no vayan al calabozo como ese pájaro.

Kiara, la Soñadora

Había una vez una niña muy bonita que soñaba con tener todas las Barbies del universo y un día soñó que ella era una Barbie y tenía todo lo de ella incluso muchos amigos y amigas sintiéndose feliz.

Un mes después era su cumpleaños, se celebró a lo máximo, llegaron la Cenicienta y sus hermanastros, la Bella Durmiente y la Bruja, Fiona, Sher y el burro; la Sirenita y su padre, Blanca Nieves y los Siete Enanitos, el Príncipe, etc., para celebrar el cumpleaños de Kiaria la Sirenita llevó estrellas de mar para adornar el lugar, Blanca Nieves ricas manzanas de bocaditos

Amiguitos si sueñan como Kiara y ustedes le piden a sus padres

que les compren todas las Barbies y no tienen dinero,

entiéndalos por favor.

Sara la tortera

En la provincia de San Miguel hay una señorita que es muy bonita y además de ser bonita tiene un talento desde muy niña de hacer tortas y las tortas las hace muy ricas, a todos los gustos.

Es experta en hacer tortas de toda variedad y para toda ocasión, los precios baratitos. Si te hace una torta de un kilo y le dices te voy a pagar diez soles, simplemente te acepta, es muy buena y carismática. También sabe hacer postres y cocina muy sabroso, incluso hace un rico pan, suspiros, pionono, rosquitas; arroz chaufa, pollo a la piña y así pasa su vida regalando tortas.

Amiguitos si de ustedes es su cumpleaños

y quieren una buena torta,

llamen al teléfono (076)557033.


Las amigas Betsy y Kiara

En un lejano pueblo viven dos amigas muy ayudadoras de su tía Sara. Bueno, de Betsy es su madrina, de Kiara su tía. Le ayudan en hacer tortas, pero cuando se van las dos amigas –“son la muerte”- como dice su tía.

Sara es caritativa y por eso les da cocachos para que aprendan a hacer tortas cuando se muera, ellas hagan las tortas. Cuando juegan al yas les cae nuevamente cocachos y también es un vicio, a veces les da su propina y para navidad su buen juguete. Es buena, no era tan mala como pensábamos y esa es la vida de Betsy y Kiara.

Amiguitos sean buenos amigos con sus amigos,

así como Betsy y Kiara.


Kiara y su familia

Kiara es una niña que vive en San Miguel de Cajamarca, tiene una familia muy bonita y bastantes tíos por parte de su padre: su tía Sara y a su tía Elina; sus tíos Julio y Hugo, etc. Y por parte de su madre también tiene tíos y a sus tías Rosi y Favi, etc. además de amigos, hermanos y primos; toda es la gran familia de Kiara más sus abuelos.

Amiguitos ven que Kiara tiene suerte, tiene mucha familia,

esa es la suerte de Kiara.


El Gato y Sara

Había una vez un Gato que en la fiesta de setiembre de San Miguel se dirigió a una dama y le dijo: ¡un bailecito señorita!, Sara le respondió: yo no bailo con gatos borrachos. Su tía Olga, compadecida, yo ya pues bailaré contigo y empezaron alegres a bailar en plena plaza del pueblo con la banda musical.

Sara decidió casarse con el Gato pero tenía un plan, cuando el padre diga: ¿acepta usted señorita Sara casarse con el señor Gato? ella indicara no. Todos los preparativos estaban listos y ya se iban a casar y cuando el padre dijo la frase, Sara respondió: ¡no acepto padre! Su tía, nuevamente compadecida: yo me casaré contigo Gatito, y así fue. Pero el gato quería a Sara; y, al conocer la noticia el marido de su tía Olga corrió al Gato por toda la iglesia a escopetazos: pum, pumm, pummm… el Gato daba de maullidos: miau, miauu, miauuu… hasta que lo atraparon y lo hicieron un rico estofado.

Amiguitos, si ustedes creen que Sara hizo bien,

encierren la letra S y si creen que hizo mal;

encierren la letra N.

S N


La naturaleza

La naturaleza es algo que Dios nos regaló para cuidarla, todos debemos cuidarla.

¿Y cómo cuidaremos la naturaleza?

Cuidaremos la naturaleza regando las plantas, no contaminando el aire, no fumar, no quemar basura; no cortar las flores y los árboles.

La capa de ozono.- Bueno: la capa de ozono es algo que hace mucho por nosotros porque nos protege del sol, sino fuera por dicha capa los rayos solares penetraran sin excepción y el sol nos quemaría. Por eso tenemos que cuidar nuestra naturaleza de lo contrario la capa de ozono se rompe y los rayos del sol nos pueden matar. Los científicos ya han detectado algunos huecos en la capa de ozono. Bueno, me despido con un fuerte abrazo, chau.

Ay ya saben amiguitos deben cuidar la naturaleza.

El campo y las flores

Cerca de una provincia llamada San Miguel hay un enorme campo de flores, toda la gente decía que ese campo es medio misterioso por eso se escuchan cosas raras. Un día descubrimos dos traviesos duendes, los duendes eran dos hermanos: Mario y Víctor Hugo.

Un día los visitó su hermano de Huarás que se llamaba Julio y éste cuando estaba todavía en San Miguel les dice a sus otros hermanos: Sara, Agustín, Álvaro y Elina; vamos a visitar a nuestros hermanos del campo de flores, está muy cerca. Todos se fueron al campo y vieron la cantidad de flores que hay en aquel lugar. Mario y Víctor Hugo se contentaron al ver que sus otros hermanos venían a visitarlos. Hicieron una gran fiesta quedándose una temporada a vivir con ellos.

Amiguitos, visiten el campo de flores,

les va a encantar.


La vida de Kiara

Kiara tiene una vida muy linda, se levanta a las siete de la mañana, hace todas sus tareas, es muy educada, cuando viene su familia le ayuda a su tía Sara; es honrada, veraz, buena, comparte con sus amigos, es muy buena. Lava su ropa y a veces cocina, se va al colegio, visita a todas sus amigas, y así vive Kiara.

Amiguitos, la vida de Kiara es bonita.

Ustedes también pueden cambiar su vida.

Kiara Alvítez Linares.- inquieta niña de 10 años de edad, nació el 31 de enero de 1995 en San Miguel (Cajamarca). Sus padres son los profesores Mario Alvítez Moncada y Nora Linares Gálvez, última de tres hermanos. Cursa el 5° Grado de Educación Primaria en la Institución Educativa “María Auristela Sánchez Quiroz” de su tierra natal. Dice entretenerse escuchando relatos que todas las noches le transmite su tía Sara, haciéndola imaginar para luego transformarlos en cuentos con gran fantasía, percepción e iniciativa propias; Es una niña alegre, juguetona, traviesa y amiguera; escribe canciones, modela figuras en barro y quiere a los animales. Aspira ser periodista, maestra y escritora.


Leí los cuentos de Kiara y sinceramente, me emocionaron, especialmente me gustó el cuento de “El Gato y Sara”. Me encantaría que en mi nombre la felicitaras, por lo que escribe, pero sobre todo por sus ganas y aspiraciones de futuro, el tener proyectos es la parte más importante para poder hacerlos realidad… Ya sabes que mi especialidad no tiene nada que ver con la literatura, pero sí con los niños. Por eso quiero comentarte que estos cuentos me transmiten frescura e ingenio.

Dra. Dolores Madrid Vivar

Universidad de Málaga (España)

Casi como un viaje de retorno al Paraíso he degustado los textos de Kiara Alvítez, precoz narradora de relatos, y por un instante he recuperado esa edad remota que –solemos apartarla a veces- es el dulce encanto del juego infantil del Paraíso y he recordado los míticos dioses de esa infancia de la que no debemos salir jamás ¡Kiara, no salgas nunca por favor! He entrado al baúl de los disfraces de la mano de su tierna pluma y dentro he dicho ese verso del poeta que reza “…recordamos al que vivió en nosotros y le pedimos algo, tal vez que nos recuerde que fuimos él…”. Leyendo LAS AVENTURAS DE KIARA recuperamos ese niño perdido que solemos evocar con añoranza en nuestro fuero interno, amén de placer, misterio lúdico y buen gusto.

Róger E. Antón Fabián

Sunday, June 25, 2006

II ENCUENTRO REGIONAL

ASOCIACIÓN PERUANA DE LITERATURA

INFANTIL Y JUVENIL APLIJ - PACASMAYO
VALLE DEL JEQUETEPEQUE
LA LIBERTAD
II ENCUENTRO REGIONAL DEL NORTE DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL
“GRACIELA ZÁRATE LEÓN”
DEL 21 AL 24 DE JUNIO
PACASMAYO - PERU
AUSPICIAN:
* MUNICIPALIDAD DISTRITAL DE PACASMAYO
* MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE PACASMAYO
* CASA DE LA CULTURA DE PACASMAYO
* UGEL PACASMAYO
* UGEL CHEPÉN
* UNIVERSIDAD CATÓLICA DE TRUJILLO
* INSTITUTO SUPERIOR PEDAGÓGICO PÚBLICO
"DAVID SÁNCHEZ INFANTE"
* INSTITUTO SUPERIOR PEDAGÓGICO PARTICULAR
"LA LIBERTAD"
* CÍRCULO ARTISTICO LITERARIO "ANTONIO ESCOBAR MENDIVEZ" DEL ISPP "DAVID SÁNCHEZ INFANTE"
* ÚLTIMAS NOTICIAS DE PACASMAYO
* RADIO ESTRELLA 102.3 FM EN PACASMAYO
* RADIO SOLIMAR STEREO 99.1 FM DE PACASMAYO
* MARIACHI "MELODÍAS DE JALISCO"
* BALET FOLKLÓRICO ARTÍSTICO
CULTURAL
"CAPORALES DE CORAZÓN"
* ACADEMIA DE DANZAS FOLKLÓRICAS
"FIESTAS DEL PERÚ" DE PACASMAYO
* AGRUPACIÓN MUSICAL Y GRUPO DE DANZA
"SANGRE MORENA" DE PACASMAYO
* FOTO SERVICIOS "LLICAN" DE PACASMAYO
CONVOCATORIA
La Asociación Peruana de Literatura Infantil y Juvenil (APLIJ) de Pacasmayo y sus filiales de Chepén, convocan a sus afiliados a los estudiantes, docentes, promotores culturales, investigadores, pintores, escritores, poetas, y cultores del arte y de la literatura del Perú y el Extranjero, al II ENCUENTRO REGIONAL DEL NORTE DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL" GRACIELA ZÁRATE LEÓN" a realizarse en la ciudad de Pacasmayo.
Las actividades programadas en el encuentro estarán referidas exclusivamente al quehacer literario infantil y juvenil.
OBJETIVOS
- Difundir la obra literaria de los escritores pacasmayinos esencialmente la de Graciela Zárate León.
- Promover investigación sobre literatura infantil y juvenil en el ámbito nacional.
- Motivar a los docentes, estudiantes y comunidad en general a interesarse por la literatura infantil y juvenil.
- Impulsar la elaboración de una propuesta pedagógica que facilite elevar los niveles de comprensión lectora.
- Promover acciones de capacitación docente para mejorar la lecto-escritura en nuestros
niños.
TEMARIOS
1. Experiencias y nuevos aportes en la creación y difusión de la literatura infantil y juvenil en el Perú.
2. La literatura infantil y juvenil latinoamericana en un mundo globalizado.
3.Literatura oral regional, nacional y mundial.
4. La Literatura enm el valle del Jequetepeque: historia, evolución y difusores.
5. Graciela Zárate León_ vida y obra
6. Retos de la literatura infantil y juvenil en el Perú
METODOLOGÍA
Narrow';">1. CONFERENCIAS MAGISTERIALES. Dictadas por los investigadores
invitados.
2. PONENCIAS, Presentadas por los escritores e investigadores invitados.
3. TALLERES. dictados por los especialistas.
4. RECITALES. Ofrecidos por
los artistas y participantes del encuentro.
5. PRESENTACION DE TEXTOS. con las últimas novedades literarias.
6.ACTIVIDADES ARTÍSTICAS: Teatro, Danza, Pintura y Música.
PARTICIPANTES
1. Personalidades destacadas del mundo literario, procedentes del Perú y del Extranjero, invitados especialmente al II Encuentro Regional Del Norte de la APLIJ- filial Pacasmayo.
2. Los integrantes del Concejo Directivo
3. Los integrantes de las filiales de la APLIJ de todo el Perú.
4. Ponentes, talleristas y expositores inscritos en el encuentro.
5. Escritores, docentes, artístas y promotores culturales de la Provincia de Pacasmayo, del Perú y del extranjero.
6. Estudiantes de literatura, Arte, educación Inicial, Primaria y secundaria del Perú y del Extranjero.
7. Simpatizantes y amigos del movimiento APLIJISTA. Público en general.
INSCRIPCIONES
1. Las personas que deseen participar del II Encuentro Regional del Norte de Literatura Regional del Norte de Literatura Infantil y Juvenil "GRACIELA ZÁRATE LEÓN", de la APLIJ - Filial Pacasmayo, pueden inscribirse hasta el mismo día del inicio de éste.
2. Toda persona inscrita
tiene derecho al credencial del evento, la carpeta de trabajo. También se proporcionará ayuda para que encuentren alojamiento y alimentación a precios módicos.
INFORMES
Para recibir información sobre la inscripción, envió de ponencias, presentación de Libros, Talleres, etc, deberán dirigirse a eliomat@hotmail.com, calle triunfo Nº 975 - Pacanguilla - Chepén Teléfono 573186.
Instituto Superior Pedagógico Público "David Sánchez Infante" - San Pedro de Lloc.
Panamericana Norte Km 659.5 Telf. 044 - 52 8147.
También pueden inscribirse en EL LOCAL DE LA APLIJ EN CASA DE LA CULTURA Av. 28 de Julio Nº 07 aplijpacasmayo@hotmail.com, teléfono
044- 521162, cel 9606037 - 9562513
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GRACIELA ZARATE LEÓN, ES POETA, NARRADORA Y COMPOSITORA NACIDA EN LA CALUROSA CIUDAD DE PACASMAYO, ES TAMBIÉN PROFESORA DE LENGUA Y LITERATURA EGRESADA DEL PEDAGÓGICO DE MONTERRICO, CON LICENCIATURA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS, CON ESTUDIOS DE MAESTRIA EN LA UNIVERSIDAD DEL SAGRADO CORAZON (UNIFE). CURSANDO ACTUALMENTE ESTUDIOS DE DOCTORADO EN EDUCACIÓN.
HA RECORRIDO DIVERSOS PAISES DE AMERICA Y EUROPA, TAMBIEN MARRUECOS, EN EL NORTE DE AFRICA, ESTADÍAS QUE HAN AMPLIADO SU VISIÓN DEL SER HUMANO Y DEL MUNDO, EN ESPAÑA, TUVO UNA ESTADÍA DE ESTUDIOS E INVESTIGACIÓN DE LENGUA Y LITERATURA ESPAÑOLA.
DESDE 1982 HA PUBLICADO OBRAS LITERARIAS, ENTRE ELLAS: "CANTOS A FLOR DE PUEBLO (POEMAS, 1980),
"360 DIAS DE NO NAVIDAD" PARA LOS NIÑOS DEL TERCER MUNDO (POEMAS, 1982),
"RAZONES PARA SEGUIR VIVIENDO" (POEMAS DE 1984)
"FLORES BLANCAS EN NAVIDAD" (CUENTOS 1982)
POEMAS DE SOL Y CUENTOS DE MAR Y LUNA (POEMAS Y RELATOS 1988).
"LA PALABRA Y LA LLUVIA" (POEMAS 2000).
DESTACANDOSE TAMBIÉN POR SU PRODUCCIÓN PERIODÍSTICA:PUBLICACIONES PERIODISTICAS RELACIONADAS CON LA EDUCACIÓN Y CON LA CRÍTICA LITERARIA, MÓDULOS Y TEMAS LINGUÍSTICOS Y LITERARIOS, TEMAS PUBLICADOS EN LA REVISTA LITERARIA "RUNAKAY", LEER ES GENIAL: ANTOLOGIA DE LECTURAS PARA 6 GRADO DE PRIMARIA-SANTILLANA SA.
ENTRE OTROS MÉRITOS QUE TIENE EN SU HABER DESTACAMOS LOS SIGUIENTES:
RECONOCIMIENTO COMO PROMOTORA CULTURAL: MUNICIPALIDAD DE TRUJILLO Y MUNICIPALIDAD DE PACASMAYO, RECONOCIMIENTO COMO ESCRITORA Y PROMOTORA DE CULTURA POR LA BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERU, MEDALLA DE LA CIUDAD OTORGADA POR EL CONCEJO PROVINCIAL DE PACASMAYO- SAN PEDRO DE LLOC, CREADORA DEL PERSONAJE JUANITO PUEBLO-JUANITO PERÚ, RECONOCIMIENTO POR SU PARTICIPACIÓN COMO CONFERENCISTA EN FERIAS NACIONALES E INTERNACIONALES DEL LIBRO Y DE LA LITERATURA, RECONOCIMIENTO POR SU PARTICIPACIÓN COMO CONFERENCISTA EN
CONGRESOS DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL, PROMOTORA Y ASESORA EN PROYECTO LEE, SAN BORJA, LEE (MUNICIPALIDAD DE SAN BORJA), ESCRITORA PRESENTE EN ANTOLOGÍAS DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL Y EN OBRAS DE CRÍTICA LITERARIA.
ES SOCIA FUNDADORA DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE ESCRITORES DE LITERATURA INFANTIL Y JUVENIL QUE ESTE AÑO ESTÁ CELEBRANDO SUS BODAS DE PLATA. ESTA ASOCIACIÓN GOZA DE PRESTIGIO Y RECONOCIMIENTO POR SU CONSECUENCIA CON LA CREATIVIDAD LITERARIA A FAVOR DE LA INFANCIA Y LA JUVENTUD DEL PAÍS.
LES DAMOS LA CORDIAL BIENVENIDA AL CALUROSO PUERTO DE PACASMAYO A NOMBRE DE LOS AFILIADOS Y DE MANERA ESPECIAL DE PARTE DEL CONCEJO DIRECTIVO DE LA
FILIAL APLIJ PACASMAYO Y LOS DEMÁS ORGANIZADORES
APLIJ - PACASMAYO
PRESIDENTE : WILLY EDILBERTO SALCEDO CUEVA
VICEPRESIDENTE : MARCO GÓMEZ SANDOVAL
DIRECTOR DE ORGANIZACIÓN : ISAAC ZAFRA ABANTO
SECRETARIA EJECUTIVA : SHIRLEY ZAVALETA
SILVA
DIRECTOR DE ECONOMIA : FREDDY GARCIA YALLE
DIRECTOR DE DIFUCIÓN
E IMAGEN INSTITUCIONAL : MARCO CHAYGUAQUE
MÁLAGA
DIRECTOR DE DEFENSA : JUAN CARLOS NAMOC URIOL
DIRECTORA DE
CULTURA : LESLY QUISPE CASTILLO
FISCAL : JUDYTH CASTAÑEDA
DIRECTOR NACIONAL DE DIFUCIÓN
E IMAGEN INSTITUCIONAL : ELIODORO MARTINEZ SUÁREZ
Martinez, es integrante del Concejo Directivo Nacional, poeta, escritor, docente
del Prestigioso ISPP "David Sánchez Infante", quien gracias a su entusiamo y energía literaria que corren en sus venas es el escultor del saber y promotor de las APLIJ filiales, valle del jequetepeque, en esta parte norte del Perú y promotor principal del II Encuentro Regional del Norte GRACIELA ZARATE LEÓN, que viene trabajando de la mano con la APLIJ Pacasmayo, para que este certamen sea de lo mejor por el bien de la educacion de los niños y de la juventud de este hermoso puerto de Pacasmayo.

Sunday, June 18, 2006

EL MUNDO DE LA LECTURA

INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA DEL PERÚ, INLEC
CONCOCATORIA:
EL MUNDO
DE LA
LECTURA
ESTACIÓN CULTURAL DESAMPARADOS
Antigua Estación de Ferrocarriles del Perú.
Jr. Ancash 207. Al costado del Palacio de Gobierno.
Cerca de la Plaza Mayor, en el cercado de Lima.
Programa de presentaciones de libros
JUNIO DEL AÑO 2006
INLEC y Capulí, Vallejo y su Tierra
Viernes 9, 5 pm. "Somos Quispe" de Ramón Noriega.
INLEC y Editorial San Marcos
obras de
Danilo Sánchez Lihón:
Viernes 16, a las 5 p.m.
"Aserrín, Aserrán" Iniciación de los niños en la poesía.
"Michifú y Michifá" Iniciación de los niños en los cuentos
Viernes 30, 5 p.m. "Cantar de la Tierra: Mitos y leyendas del Perú".
ºººººººººººººººº
ADHESIÓN A:
EL MUNDO DE LA LECTURA
LEER
ES RITO SUPREMO
DE LIBERTAD

Danilo Sánchez Lihón

1. Mariposa blanca que revolotea en lo alto del tejado

Hablar de la lectura es referirse a la esencia de la vida y a la vida esencial. Es hablar del hombre y de la esencialidad del hombre.
Por eso, la lectura no debe quedar atrapada en el mundo formal, académico, ni escolar; no tiene por qué jamás ser institucionalizada.
Porque es una mariposa blanca que revolotea en lo alto del tejado de la casa donde moran los enigmas.
Aletea en torno al libro y se posa en las páginas escritas, sin quedar atrapada en ellas, en donde también se juntan y hacen su conciliábulo los duendes, las hadas, los hechiceros; y son convocados los ángeles.
La lectura es magia y aura que nunca se dejará confinar tras los barrotes ni siquiera de la escritura cuyas rejillas se quedan al fondo de su urdimbre y cotidiano milagro.
Porque leer es ubicarnos en la vida y en la más acrisolada libertad.
Porque si la lectura desaprovecha la vida y nos priva de libertad, entonces mejor cerremos los libros, vivamos plenamente y busquemos las vastas colinas donde la libertad reina.
Pero el prodigio es que para vivir cabalmente y ser libres nada es más indispensable que la lectura, siempre que ésta es sincera, apasionada y trascendente.
Porque la lectura existe y se realiza para entonar el grito de júbilo de la libertad y asumir lo sustancial de la vida y la travesía del hombre sobre la faz de la tierra.

2. En la lectura también se arriesga la vida.

La lectura es un estado de gracia; un caminar levemente sobre las hojas de los árboles del misterio y volar cogidos a las alas de las quimeras en una mañana eterna.
Es el trovar de un peregrino por los caminos de los fundamentos y absolutos.
La auténtica es siempre sublime, loca y apasionada.
Lectura al viento, a la aventura, cara al sol y las estrellas; que pelea no con el razonamiento sino con el Destino. Hablo de la lectura inocente y salvaje.
Lectura que no se rinde, ni claudica. No se somete ni se deja coactar por ninguna aldaba, la más peligrosa: la letra impresa.
Porque no existe aventura más excelsa como aquella conflagración que se desata en el campo de batalla de la lectura más apacible.
Porque leer es estar en alta mar, bajo el fragor de una tempestad y cuando la arboladura de la nave se ha hecho astillas. ¿No sientes que crujen las jarcias? ¿No sientes que arriesgas la vida?

3. El silencio y la quietud en que esta lucha se desata

Leer es sentir, pensar y configurar –en diversos planos y modos– aquello oculto en nosotros y que la escritura y los libros en general develan.
Es imaginar, pensar y soñar despiertos; mucho más que cuando estamos dormidos.
Es un acto de exorcismo, donde un mundo nuevo y diferente se abre a cada impulso y a cada latido bajo el pretexto de recorrer los rieles y tinglados que hacen las letras en las páginas de los libros.
Es encontrar el aura de las cosas y los seres que evoca la palabra puesta en tinta de imprenta como dicha y modulada con sentimiento supremo.
Es defensa y ataque. Una espada terrible y un armisticio inesperado. Es desentrañar el significado de todo en lo más reñido de una contienda.
Es conmoción y delectación. Desconstruir lo que se ha dicho y edificar a partir de lo que las palabras alucinan.
Es confrontación y frenesí mientras los demás duermen. Se parece tanto al amor que intercambian con él su lecho, orillas y amantes.
Se confunde con la armonía por el silencio y la quietud en que esta lucha se desata.
Lectura es donde la guerra y la paz encuentran un tercer sendero que es compendio y síntesis de sabiduría.

4. Por eso, se lee en los momentos decisivos

Así:
Lee el mendigo el alma de la gente, anhelando que pase alguna persona compasiva por la calle donde él se entumece.
Lee el vendedor ambulante los rostros a los que ofrece golosinas, calculando de antemano quiénes le compran y quiénes le detestan.
Lee el condenado por una enfermedad grave, descifrando el gesto de los médicos para saber si se salva o se muere.
Lee el marinero con los pies, sea las olas, sea la profundidad del mar; y en sus sensaciones al empinarse aprecia los cardúmenes que se deslizan bajo las cuadernas de su vieja barca.
Lee el comerciante del muelle las horas del día en las escamas de los peces que yacen cada vez con menos brillo en el fondo de su canasta.
Lee la madre el confín de la ventana, considerando que no le alcanzan las monedas que ha contado y que se opacan extendidas en el cuenco de su falda.
Lee el cazador furtivo el cielo anubarrado y las primeras estrellas de la tarde.
Lee el hijo pródigo los signos del camino y su cansancio en relación a las leguas que le faltan para llegar a la casa de su padre.

5. No sólo se leen letras o páginas de los libros

Se lee las líneas de una mano, aunque la dueña quiera esconderlas y con ellas sus secretos en lo más recóndito del alma.
Se lee los sueños, que corren como palomas asustadas ante la inminencia de que las incógnitas se abran o se partan.
Se lee el modo de acomodar la silla al sentarse de parte de la muchacha que ha establecido contigo una comunicación cómplice.
Se lee los pasos; los del anciano que ha perdido a su esposa y acomoda su valija como si partiera en un viaje ya sin retorno.
Se lee una habitación a oscuras y maravillados los signos: el instante en que esperas que aparezca radiante el ser que encaja en tus orillas para ser con él una esfera perfecta.
Se leen los libros tratando de encontrar en ellos el rastro de unas pisadas, o el rastro de unas lágrimas.
Se lee aquí abajo lo intrincado de la noche y hacia arriba lo despejado de los astros; los arcanos de donde vienen las horas, los días y estos minutos sagrados.
Se leen las galaxias para encontrar el camino hacia el reino prometido.
Se lee para saber quienes somos, cuál es nuestro origen, por qué esta choza, el camino por el que transitamos y la posada postrera a la cual arribaremos.

Texto puede ser reproducido
citando autor y fuente
Teléfonos: 420-3343 y 420-3860

HACER DE LA INFANCIA LA PATRIA INFALIBLE

INSTITUTO DEL LIBRO Y LA LECTURA
INLEC DEL PERÚ

HACER
DE LA INFANCIA
LA PATRIA

INFALIBLE

REFLEXIONES
EN EL DÍA DE LA INFANCIA
AGREDIDA

Danilo Sánchez Lihón

“Ya es hora de sentarme
a la sombra de un libro.
Y ser niño.
Por haberme ausentado
de la infancia
un sauce está llorando
en todos los espejos de mi casa".

Juan Gonzalo Rose

El día 12 de junio es el Día Mundial contra el Trabajo Infantil y el 4 de junio se dedica a la reflexión sobre los Niños Víctimas Inocentes de la Agresión, a lo cual contribuimos con el siguiente texto.

1. Introducción

El niño es víctima invisible de la desorganización y caos en que viven muchas sociedades que se debaten en crisis, por su situación de subdesarrollo y dependencia. Y esto aún más que la mujer, que es otra de las sacrificadas, pero que siquiera su dolor aparece en los reportajes que se hacen en los mercados, o su penuria se patentiza al expresar su protesta en calles y plazas.

El niño no aparece en los noticieros, ninguna cámara de televisión ingresa hasta los cuartos oscuros, hasta los patios y azoteas donde se lo confina después de los maltratos, después del desahogo que un padre o una madre inconscientes descargan sobre él. Porque siempre la cuerda se rompe por el punto débil e indefenso. Siempre lo que se afecta en situaciones de crisis es lo más tierno y sensible, y ahí en ese punto están precisamente los niños.

Schopenhauer dividía la humanidad en niño, mujer y hombre, afirmando que este último es “el verdadero ser humano”. Si eso pensaba un filósofo, es decir un ser confrontado con las ideas, los valores y los principios, ¿qué podemos esperar de un ser humano cualquiera, agobiado de problemas, con familia que debe sostener, y que precariamente vive en el Cerro San Pedro del distrito de la Victoria, en Lima? Deduciendo de lo que predicaba Shopenhauer, podríamos estar devorando a los niños, crudos o cocidos, servidos en diversidad de potajes puesto que ellos no son verdaderos seres humanos.

De allí que hay en estos momentos atroz sufrimiento en una gran mayoría de ellos, o porque ven a sus padres padecer o porque éstos descargan en ellos sus traumas y frustraciones, que se expresa en el castigo y en el maltrato físico y moral de que se los hace víctimas. Miradas así las cosas, ya es una pena para ellos la falta prolongada de sus padres en sus hogares, porque éstos tienen que recurrir al doble empleo para mantener a sus familias o, por el contrario, es una sanción su presencia amarga y hostil al interior de sus hogares. Lo mejor que debieran tener los niños -es decir sus padres- o no los tienen o los tienen pero mal.

Y nosotros, los hombres, después de haber cometido una falta, un abuso, una ofensa contra el niño, no somos tan hombres como para ir y pedirle disculpas o perdón. Es más fácil arrepentirse ante la mujer, que hacerlo ante el niño, porque él “no es persona”, él no tiene poder, no recurre a ningún ardid ni subterfugio para hacer sentir al otro su infamia y su maldad. Tiene que tragar su resentimiento, tiene que reprimirse y desahogarse latigueando al suelo, apedreando un objeto, destrozando el juguete querido, haciendo rodar de una patada al gato, matando al pajarito en la escalera.

Él será aquel adulto de mañana, o de pasado mañana, erizado y recubierto de púas, cavernícola y malvado, porque cuando era niño hicimos de él un cúmulo de resentimientos, un hato de rencor que tuvo que explotar tarde o temprano, acrecentando la violencia, haciendo subir al máximo el odio hacia su sociedad y su mundo. De allí, el feroz desarraigo de muchos jóvenes respecto a su realidad, su sociedad, su familia y hasta su propio país.

Muchas veces salimos a protestar en las calles con nuestros carteles, en campaña loable por “lo mala que es la televisión”, “por la paz en contra de la guerra”, por “el consumo de drogas”, por aquellos problemas de afuera, “macros”, de política muy general. Pero por lo cotidiano, menudo y corriente, por aquello que está metido en nuestra casa y en el interior de nuestra ropa, bajo la piel que nos envuelve, por eso no clamamos alzando los brazos, eso no nos parece cuestionable, pasa como si nada, siendo más bien ahí donde está el verdadero problema.

Se dice que los niños son el futuro de un país, pero es falso; son el presente en nuestra sociedad; ellos esperan una comprensión más razonable acerca de su mundo, reclaman urgentemente desvelo y cuidado, debiendo nosotros afrontar, con relación a todo ello, varios aspectos esenciales que enfocaremos sucintamente y que guardan directa relación con la condición de vida y las categorías de valor con que estamos actualmente viviendo. Algunos de dichos problemas son los siguientes:

2. Negamos al niño la condición de persona humana

El primer asunto, y quizá el fundamental, es la negación de persona humana con que tratamos al niño en nuestra sociedad, actitud explícita o tácita, que tiene sus patronos y propugnadores ilustres, tan antiguos y modernos como Aristóteles o Schopenhauer.

El primero pensaba que “el niño es un papel en blanco en el cual podemos escribir lo que se nos antoje”, infundio y hasta atrocidad dicha nada menos que por el maestro cuyo pensamiento ha prevalecido durante veinte siglos en la pedagogía y en el orden social; de allí que sea muy natural entonces pensar que el niño está para obedecer, acatar, hacer lo que otros determinan que haga.

De allí que sea muy lógico imponerle nuestros gustos, no dejando que él decida por sí mismo; de allí que pensemos que él debe aprender de nosotros y grabar lo que se nos ocurra, como si fuese tabla rasa o borde de playa mojada, válida solo porque graba nuestras pisadas; de allí que pensemos que su cerebro es un recipiente vacío que nosotros llenamos indiscriminadamente, como si guardáramos objetos en un cajón o adoquines en la nevera, concepción que ahora es fácil ver que no sólo es errada sino totalmente inmoral.

Pero, en vinculación a todo esto, hay algo más infame aún: exigimos que el niño sea lo que nosotros no pudimos ser. Le decimos: Yo quise ser médico (o ingeniero, abogado o lo que sea), pero no pude. Tú tienes que llegar a serlo”. Si ese padre no tuvo valor para ser aquello que quiso, ¿Qué derecho tiene entonces para imponer esta obligación a otra persona? Y es que esa es la cuestión: no damos todavía al niño la categoría de persona humana, con identidad, dignidad y capacidad de elegir.

3. Negamos al niño espacio y lugar

Pero al niño no sólo le hemos abolido la condición de persona humana, sino que le negamos lugar, sitio y ambiente en donde estar. El no tiene espacio en nuestro mundo, en nuestra ciudad, en nuestro país: lo hemos expulsado, confinado, arrinconado, porque entre ceja y ceja hemos concluido o hemos adoptado el concepto de que éste es un mundo para nosotros los adultos, para hombres fuertes, para “machos”. O algo peor: actuamos así sin darnos siquiera el trabajo de tener el concepto, porque de lo contrario lo debatiríamos.

Contaré al respecto lo siguiente: Una señora que vino de otro país a Lima me preguntó al tercer día de su visita y caminar por las calles de nuestra ciudad: “¿Dónde están los niños?” Esa pregunta me reveló una realidad nacional de espanto, cual es el confinamiento en que los tenemos: no van en los ómnibus, no pasean por las calles, no ingresan a los restaurantes, no corretean por las plazas. Claro, en ese momento no habíamos pasado aún por las esquinas en donde sí hay niños, pero en condición de mendigos: lustrabotas, limpiadores de lunas de autos, infladores de llantas en los grifos o de vendedores lastimeros en los vehículos de servicio público. Pero a punto estaba de decirle, recurriendo a un lugar común:

“Están en sus casas”.

Pero me contuve, reaccionando a tiempo, porque íbamos a visitar a varios amigos en sus casas en donde temí -previéndolo- que no encontraríamos a ningún niño, sino a “la familia”, todos lógicamente adultos. Dicho y hecho. Así fue. No estaban los niños, ni siquiera los presentaron, no aparecieron por ningún lado. Ya de vuelta hacia su alojamiento me preguntó:

– “¿Qué porcentaje de población infantil tiene el Perú?”
– “Más del 50%” -respondí.
– “¡No puede ser!” -me dijo- “debe haber un error, pues se ven menos niños que en países en donde la población infantil es mínima”.

Y es que el niño en nuestra realidad se le confina, se le trata como elemento de tercera o quinta categoría, se le esconde porque no es presentable y el lugar adonde se le determina estar es el patio trasero, o la azotea junto a los trastos, los muebles y las cosas inservibles, o junto a las sirvientas –existen aún aquí personas a quienes llamamos de ese modo– o al lado de las abuelitas, si a éstas se las trata mal, por supuesto. El no puede estar en la sala porque está encerada, perfumada, lista para las amistades; porque allí él rompe la vajilla, desportilla los muebles, reordena las cosas a su modo; porque el orden y la consideración se ha establecido desde la perspectiva del adulto.

Tiempo después, al caminar con mis hijos por la ciudad, he comprendido por qué Lima (y en realidad todo el país) está deshabitada por los niños y es que no hay condiciones para que los padres lleven consigo a los pequeños. Nuestras ciudades están hechas para hombres físicamente fuertes, agresivos y hasta inescrupulosos, porque cada paso en nuestras ciudades es una lucha a muerte que hay que sostener y vencer para pasar adelante, una batalla para apropiarse de un lugar, una guerra donde hay ganadores, pero más heridos, contusos y perdedores.

4. El súbdito y esclavo que tenemos en casa

Otro problema no menos grave es la condición de súbdito y esclavo que hemos dado al niño en el interior de nuestras casas y hasta en las instituciones educativas dedicadas a ellos, hecho que se hace evidente en las órdenes que imponemos con increíble brutalidad, que implantamos con violencia y presión, con gritos, sobre quienes descargamos todo el peso de nuestro poder. Él es la indefensa persona que soporta las peroratas ofensivas, en las cuales les sacamos en cara que los mantenemos, les damos de comer, vestimos y educamos, que él es un gasto inútil y un bulto pesado sobre nuestros hombros.

Le decimos a él todo lo que no consentimos jamás que nos lo diga alguien a nosotros ni siquiera el ser más querido. Por la centésima parte de lo que decimos a un niño, cualesquiera de nosotros encontraría justificación hasta para matar. Y le decimos a nuestro hijo (o hija) como desahogo de lo que no hemos tenido el coraje de decir al compañero de trabajo, al cual consideramos un sinvergüenza, o al jefe que nos maltrata y de quien sabemos mil deshonestidades. Sin embargo, con saña, alevosía y ventaja, se lo endilgamos al niño o niña.

Y es que cuando damos órdenes a los infantes nos suponemos jefes, nos sentimos realizados porque tenemos, por fin, un súbdito y un menesteroso, un mandadero que nos llena de orgullo que esté siempre atento a obedecer lo que se nos ocurra, sin interesarnos en averiguar lo que pasa en su mente, si está dispuesto o no a hacer lo que dictaminamos, si halla o no razonable lo que le enviamos a ejecutar; y lo hacemos sin conocer su opinión, sin pedirle “por favor”, como hacemos con la dama o la señorita ante quien nos deshacemos de atenciones.

– Anda y cómprame dos cervezas para celebrar con mi compadre.
– No te acordaste de los cigarros. Vuelve por ellos.
– ¿No ves que necesitamos vasos? ¡Y que estén limpios!
– Trae bancas para sentarnos.

5. La violencia y el derecho que nos arrogamos de ejercerla

Otra grave responsabilidad de la comunidad actual con relación al niño es la violencia física, moral y verbal que se ejerce en contra de él. Si descorremos esta cortina o destapamos este problema en sus reales términos, veríamos que nuestra sociedad llora y gime, porque es tan lacerante la condición del menor de edad, que nos oprime el alma conocerla y revelar esta condición en toda su crudeza.

Ahora mismo, mientras escribo estas páginas, un niño se queja en la casa de al lado; suplica, pide perdón; luego escucho insultos de una persona mayor y gritos de dolor de parte del niño. La madre que es soltera, le pega inmisericorde, lo acusa de ladrón y que por culpa de él ha destruido su vida. Ella lo deja solo todo el día encerrado con su perro, mientras ella se va a trabajar. Desde la ventana del segundo piso cuando me asomo, me hace muecas, tratando de llamar la atención, apunta sus manos y hace como que me dispara y me mata. Yo le pregunto por su perro, a quien ha puesto por nombre “nimetoques”. Después que entro, está como una hora tirando cualquier cosa a nuestro patio queriendo comunicarse con alguien.

Ya de noche llega la madre. Con frecuencia ella tarda, entonces él, que se llama Daniel, trepa hasta una pared y allí está durante varias horas esperando en silencio, ¿Con qué angustia en el corazón –digo yo– esperará ese niño a su madre? Pero cuando ésta llega, algo encuentra mal y descarga todo su furor en el pequeño de apenas 8 años.

En un reportaje a diversos niños del Perú, uno de ellos que trabaja de lustrabotas y tiene 8 años, como Daniel, dijo estas palabras: “No soy malo, porque si no nadie me quiere; pero tampoco soy bueno, porque si no abusan de mí”. Esta es, lamentablemente, la condición de muchos niños en nuestro país: la de adultos precoces, la de doctores prematuros en cómo manejar acomodaticiamente el bien y el mal, la de conciencias perturbadas de lo atroz y terrible que resulta ser niño en estos tiempos aciagos.

6. Los condenamos y maltratamos por jugar

“Nada es más importante que un niño”, escuché decir a un líder latinoamericano, principio que es natural y de sentido común; pero ¡qué lejano e ilusorio resulta todo ello cuando lo cotejamos con nuestra realidad!, en donde condenamos, castigamos, vilipendiamos a un niño hasta por ser niño, es decir, por su capacidad de recrear el mundo, de descubrir su realidad, de experimentar y construir, hechos que los niños alcanzan a través del juego.

En nuestras casas, en la escuela, en la comunidad en que vivimos, niño juguetón es niño malcriado, “oveja negra”, "vergüenza de la familia”; porque queremos niños quietos; formales, súbditos; que no nos den problemas, que acaten y obedezcan, razón que hace que maltratemos, castiguemos y marginemos al niño, simplemente por su capacidad de ser despierto e inteligente frente al mundo.

Rodrigo un día trajo su libreta de notas del colegio con 10 en conducta. Me preocupé, sin embargo tenía confianza en mi hijo. Me apersoné a ver lo que ocurría. El regente silbó de satisfacción. Oí que le decía: "Ya ves, ha tenido que venir tu papá". Y me mostró un bloque de papeletas sujetas con un agarrador de metal. "¿Cuáles son sus faltas?", pregunté. "Aquí están. Se las voy a leer. "Por hablar". "Por reír". "Por jugar". "Por salir del salón". "Por cantar". "Por conversar con su compañero". "Bueno –repliqué yo– me voy contento, porque tengo un hijo que habla, ríe, juega, sale del salón, canta, conversa; es decir está vivo. Le agradezco mucho señor".

Incurrimos en aquello porque ignoramos que los hombres de éxito son aquellos que fueron muy expresivos de niños y ya de adultos realizan su trabajo como si fuera un juego, hecho que eso sólo es posible cuando en la niñez hubo experiencia plena de compartir y ser felices, de tener libertad para innovarlo todo.

Si ordenáramos la educación, la familia y la comunidad -en donde fundamentalmente hay niños- en función de algo auténtico, tendríamos que hacerlo a partir de reconocer el juego como la clave fundamental para dicha organización, puesto que es lo que caracteriza al niño, dado que es la forma como él se relaciona armónicamente con el mundo. Así, todas las capacidades, habilidades, destrezas y proyecciones las tendríamos afloradas para poder conducir todo proceso, siendo el primer resultado nuestra propia redención porque el primer beneficiado de esa comprensión será el adulto.

7. Difícilmente nos comunicamos con el niño

Otro aspecto igualmente fundamental, y que en este caso dejamos de hacer con el niño, es comunicarnos con él; que no es lo mismo a “hablar con él”, porque muchas veces hablamos para darle lecciones, pontificar acerca de las cosas, obligarlo a hacer algo que nosotros queremos que haga, hechos que indudablemente no son comunicación; porque ésta es una relación horizontal, de mutuo respeto, de expresar nuestras ideas y aceptar las ideas del otro. ¡Eso no hacemos!

Nuestra relación o conversación con el niño es de consejeros, de “personas experimentadas” que van a prevenirle algo, prepararlo para la vida, etcétera, asuntos de los cuales el niño esta harto, que desprecia y abomina porque hemos perdido en el fondo “autoridad” ante él, porque conoce más que nadie nuestros dobleces y nuestras miserias, porque sabe que la ley es la del embudo: él debe ser bueno y correcto, pese a que los adultos nos portemos como patanes.

El niño necesita comunicación, aunque él demuestre no quererla, de ser ya ese erizo enconchado en sí mismo, cerrado y no dispuesto a soltar prenda de lo que le embarga y atormenta, muchas veces porque tiene miedo, se espanta y teme establecer esa comunicación; porque ahí en su delante encuentra un abismo entre él y nosotros, abismo que los adultos ya no vemos ni reconocemos.

¿Nos importa ese miedo? Y, es más: Si lo sabemos, no lo aceptamos, porque tenemos también el prejuicio que todo miedo es debilidad. Y porque queremos hacer del niño un ser duro, sin escrúpulos, porque tememos que sea agredido, maltratado y hasta explotado y en esa inquietud hacemos de él un ser agresivo y un explotador. “Que triture, pero que no sea triturado”, es nuestro lema; tornándolos en esos seres llenos de púas, recovecos y espinas, tanto que nosotros mismos retrocedemos al verlos cuando ya son jóvenes.

Pero hay otro aspecto de suma importancia y que guarda relación con este tema y es la otra expulsión, confinamiento y marginación, que se establece en la nula presencia del niño, en los medios de comunicación (siempre que no sea la utilización barata, comercial o el rol de telón de fondo, que se le da en las series sentimentales o en las propagandas que se difunden entre uno y otro programa); refiriéndonos con ello a espacios y contenidos preparados para recrear desde él y hacia él, la vida y el mundo.

La razón de esa ausencia flagrante es muy simple, nos lo explica la siguiente respuesta, cierta; pero que deja patente su tremendo cinismo y que la ofrece un empresario cuando se le pregunta por qué no hay espacios para los niños en la radio y la televisión, y él responde: “La realidad del niño en los medios de comunicación es totalmente antieconómica”.

8. El derecho a la imaginación

Para finalizar, precisaremos que hay un derecho de la persona humana, que lamentablemente no está considerado en ninguna declaración de principios de los Derechos del Hombre y que tampoco está reconocido en ninguno de los instrumentos siquiera formales que abogan por los derechos del niño, y es el derecho a la imaginación, a la ilusión y a la utopía, justo aquello que caracteriza y define al niño, y que no reconocerlo es como no darle carta de ciudadanía, porque un niño fundamentalmente es ciudadano de todo lo que es ideal.

Tal derecho a la imaginación es contrario a los esquemas, a los programas preestablecidos, a las organizaciones verticales, como son los sistemas educativos actuales en nuestras sociedades. La imaginación es contraria a la miseria, sólo en parte determinada por la precariedad económica; porque la otra es la precariedad peor: la de las concepciones del mundo y la vida. Todo eso es lo que hizo gritar a Mark Twain: “¡Viva la ilusión!”.

La imaginación es contraria a la pobreza estructural en que vivimos, es opuesta a este régimen de ordenamiento en el hogar, en la escuela y en la sociedad en que ahora nos debatimos, porque aquélla es creatividad, vida, generosidad; contraria al modelo de familia, a los padres y al mundo en que vivimos, y que es obligación hacer promesa y juramento de cambiar.

De allí que prometámonos hacer una sociedad que adquiera los valores de la infancia, viviendo en la transparencia, en la nobleza del espíritu, en valores como la ternura y la felicidad. Prometámonos hacer del mundo un paraíso, donde el hombre se sienta niño sin recelos, que es una gracia y un don divino vivir; donde todo sea lozano y bello.

Soñemos un país mejor; donde sobre lo valioso que es construyamos lo valioso que falta. Prometámonos llenarlo de ilusión, de sonrisas; en donde las calles sean claras y reluzcan como fuentes; en donde la gente confíe pasar una al lado de la otra persona; donde todos nos sintamos buenos y hermanados.

Soñemos un país mejor y marchemos hacia la utopía, buscando la forma de hacerla posible ajustando las cargas en el camino. Un país en donde a cada paso entonemos el canto a la vida. Y será así porque hemos vuelto a ser niños; y lo somos cuando sonreímos. Porque sólo siendo niños podremos sentir la aurora y enarbolar en lo más cimero la esperanza.


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